El perfume durante el Renacimiento

El descubrimiento de América fue un acontecimiento crucial para el desarrollo del perfume en Europa, al poner a disposición del perfumista imaginativo nuevas sustancias, como la vainilla, el cacao y el bálsamo del Perú, entre otras. Por lo que respecta al desarrollo técnico, durante el siglo XVI los expertos prefirieron destilar sus esencias por precipitación o mediante el uso de los «vasos florentinos». Sin embargo, al menos una voz autorizada reivindicaba ya el papel del alcohol como disolvente, avanzando la técnica que se impondría en el siglo siguiente con Leonardo da Vinci. En efecto, la perfumería era también una de las aficiones de este italiano universal y polifacético, como lo demuestran aquélla y otras aportaciones, entre las que cabe citar el perfeccionamiento del enflorado, un método para la extracción en frío de la esencia de algunas flores mediante la superposición de sucesivas capas de pétalos y grasa animal. El impulso que aportó el Renacimiento fue más intenso en Italia que en ningún otro lugar, por lo que no debe resultar extraño que Florencia, una.de las ciudades más pujantes del país, se convirtiera en el centro europeo del perfume, tanto en lo que respecta a la elaboración de las más diversas sustancias como a su importación y distribución. En Florencia nació precisamente una figura de gran relevancia en el ámbito del perfume del siglo XV, Catalina de Médicis, hija de Lorenzo II y esposa de Enrique II, rey de Francia. Dama de delicada belleza y gustos exquisitos, cabe citar como un detalle significativo de los mismos su exigencia de que se perfumara con profusión parte del séquito que debía escoltarla hasta París para encontrarse con su futuro esposo.
Entre los acompañantes de Catalina había dos frailes que eran los encargados de elaborar los cosméticos para su uso personal; ambos se lamentaban de tener que abandonar sus bien provistas despensas florentinas, y se preguntaban cómo podrían seguir complaciendo los deseos de su dama. No obstante, no tardaron en comprobar que; en las colinas que rodeaban la pequeña localidad provenzal de Grasse; crecían como por ensalmo auténticos macizos de rosas; lirios y mirtos; además; la tradición de la zona en el trabajo de la piel abría la posibilidad de confeccionar prendas de piel perfumada, según la tradición florentina. Los dos frailes solicitaron permiso para establecerse en el idílico pueblecito, situado no muy lejos de la que sería la residencia oficial de los monarcas, y pusieron así la primera piedra de la que más tarde fue denominada «la ciudad de los perfumes».fraganciasLámina descriptiva de las flores de jazmín y malva procedentes de un herbario francés del siglo XVI.

Perfumes y fragancias

en que localidad de Francia nació Gavinchi
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