El perfume en el siglo XX: Moda y fragancia

También a principios del siglo XX se produjo una creciente dualidad entre los productores-vendedores (en general, marcas tradicionales parisinas como Guerlain, Coty o Carón) y los vendedores que subcontrataban a profesionales procedentes de la localidad de Grasse y de otras regiones de gran tradición perfumista, para que crearan y produjeran los perfumes que posteriormente serían comercializados bajo otras marcas. Los más habituales demandantes de este último servicio eran los modistos como Poiret o Chanel, interesados en utilizar su imagen de marca para vender perfumes.
Poco a poco; profesionales de otros países fueron introduciéndose en el restringido mundo de la elaboración y, ya avanzado el siglo XX; existían numerosas grandes firmas (Robertet; Créations Aromatiques, International Flavors & Fragances) dedicadas al asesoramiento, diseño y producción de perfumes y aromas con aplicaciones en toda clase de campos, desde la moda hasta la alimentación. Los productores-vendedores, sin embargo, no fueron a la zaga, y grandes empresas como las ya mencionadas Borsari, la británica Atkinsons o la estadounidense Avon (amén de las tradicionales, generalmente francesas, como Pinaud o Roger & Gallet) se encargaron de poner a disposición del consumidor centenares de fragancias, aromas y perfumes a un precio muy asequible. Esta masificación de la producción-distribución dio pie a una diversificación paralela de los productos ofrecidos, que pasaron de ser esencias concentradas a otras variedades más o menos diluidas en alcohol y, en consecuencia, más sutiles a la par que de menor coste de producción; nacían así las versiones modernas de las can de, toilette, eau de Cologne y eau fraíche que pueblan en la actualidad el mercado mundial. Otra práctica impulsada a principios del siglo XX, en este caso por iniciativa de François Coty, fue la de ofrecer a los comercios y consumidores pequeñas muestras de sus productos en diminutas botellitas, práctica que hoy es universal en el mundo de la perfumería y que ha contribuido notablemente a su difusión. Este abaratamiento de la producción ha permitido democratizar un ámbito estético que hasta fechas muy recientes era privilegio de unos pocos. Desarrollos recientes como las fragancias unisex, que han introducido a los jóvenes del sexo masculino en el consumo habitual de perfumes, o la implantación de comercios de las grandes superficies comerciales donde los clientes pueden probar muestras de todos los productos, parecen augurar un futuro esplendoroso.
fraganciasLa creación de grandes superficies comerciales dedicadas exclusivamente a la venta de cosméticos y perfumes es una muestra evidente del boom experimentado por una industria hasta hace poco orientada a una clientela exclusivista.

Perfumes y fragancias

en que epoca se puso de moda el perfume
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