Nacimiento del perfume moderno: El agua Imperial de la emperatriz Eugenia

El retorno de la monarquía en la persona de Luis XVIII coincidió con el auge del neoclasicismo, que trajo consigo una mayor contención en los modos y el vestir. La popularidad de la Eau de Cologne de Jean-Marie Fariña se extendió por toda Europa, y surgieron imitaciones más o menos acertadas, como la Eau des Templiers o la Eau Royale. Los perfumes adoptaron sugestivos nombres que apuntaban hacia el desarrollo contemporáneo de la marca: Lágrimas de la aurora, Ambrosía, El perfume de los Incas, entre otros. En la época de Carlos X la burguesía empezó a imponer su estética más contenida con saquitos de iris y extracto de lavanda, aroma éste que se impuso rápidamente. Fue la época de los dandis en toda la extensión de la palabra, como Alfred de Musset, a quien complacía sobremanera el vinagre de rosa. Las lectoras de Las noches ocultaban su turbación tras unos pañuelos oportunamente aromatizados con opopanax, que había sustituido a la colonia como eau de toilette. En general, la estética romántica, sensualista, adoraba los perfumes; así, de la mano de Victor Hugo y Guy de Maupassant y, posteriormente, de los simbolistas y los parnasianos, el aroma embriagador del perfume alcanzó categoría edénica y se constituyó en puente privilegiado entre la percepción mundana y el Exquisito (con mayúsculas). Tras la sangrienta revolución de 1848, el Segundo Imperio quiso reconstruirse mediante la opulencia y el refinamiento, como reflejan las cifras del registro comercial oficial de 1855, según las cuales el perfume movía al año más de cuarenta millones de francos (lo que suponía más del doble que treinta años antes). El perfume de moda en la época de Napoleón III era el Agua Imperial, elaborado por el gran Pierre-François Pascal Guerlain a petición de la emperatriz Eugenia, y que combinaba las notas cítricas en boga en la época con novedosos toques de romero y lavanda. Esencialmente idéntico a los modernos perfumes unisex, el Agua Imperial obtuvo un éxito tan rotundo que aún en la actualidad se produce en cantidades limitadas. fraganciasRetrato de la emperatriz Eugenia, obra de Winterhalter. La esposa de Napoleón III gustaba de perfumarse con una fragancia creada por Guerlain. El Agua Imperial (imagen inferior) alcanzó tal éxito que aún hoy puede adquirirse.fragancias

Perfumes y fragancias

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