La destilación

La destilación es un método muy antiguo. Al parecer, en los siglos IV o III a.C. era utilizado por los griegos y los egipcios para extraer aceites y resinas aromáticos de ciertas materias vegetales y animales, valiéndose del arrastre por vapor de agua. Pero la destilación, procedimiento extractivo que se basa en el principio de evaporación de líquidos y condensación de los vapores obtenidos, se convirtió en un método realmente eficaz con el alambique. La utilización en perfumería de este aparato, inventado por los árabes entre los siglos VIII y X, comenzó a generalizarse en la península Itálica durante la época del Renacimiento. El alambique está constituido principalmente por una caldera provista de una cubeta de doble fondo con platinas perforadas, de la que sale un tubo o «cuello de cisne»; este tubo está conectado, a su vez, a un refrigerador, que consiste en un serpentín sumergido en un recipiente de agua fría u otro líquido refrigerante. El procedimiento de extracción de esencias aromáticas mediante destilación por arrastre de vapor consiste en colocar las materias que se van a destilar (flores, hojas, tallos, raíces, etc.) en la cubeta y calentarlas al baño María. Al llevar el agua de la cubeta a ebullición, el vapor que produce, cargado de los elementos odoríferos vegetales, pasa a través del cuello de cisne al refrigerador, donde vuelve a condensarse. Una vez convertido en líquido, llega éste a un recipiente que se conoce con el nombre de esenciero o vaso florentino, donde, debido a las diferentes densidades, el agua, que queda en el fondo, y los aceites esenciales, que suben a la superficie, se separan y permiten al perfumista recogerlos. Algunas materias aromatizan tanto el agua de la destilación, que los perfumistas la aprovechan; así se hace, por ejemplo, con las flores del rosal y del naranjo; que producen las populares y apreciadas aguas de rosas y de azahar, respectivamente. Así mismo, a partir del siglo XVIII, la destilación con alcohol supuso un gran adelanto en el campo de la perfumería, ya que a partir de la maceración de materias tanto vegetales como animales en él y de su posterior destilación se obtuvieron las tinturas.
La aplicación de la destilación fraccionada a determinados aceites esenciales permite aislar, con distinto grado de pureza, numerosos compuestos químicos aromáticos. Estos compuestos, que reciben el nombre de aislados, siguen constituyendo la base de la fabricación de productos químicos aromáticos, como el cedrol y el citronelal.

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